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Breve historia del Premio

HistoriaCafeGijon

El Premio Café Gijón para novelas cortas fue instituido en 1949 por el actor Fernando Fernán-Gómez y algunos amigos con los que compartía tertulia en el célebre café del Paseo de Recoletos (Camilo José Cela, José García Nieto, Manuel Aleixandre, Eduardo Haro Tecglen, Regino Sáinz de la Maza, Manuel Pilares...). Desde principios de los cuarenta se celebraban allí numerosas y animadas tertulias de la más variada especie: escritores, pintores, gente de la farándula. En aquella primera hora de posguerra eran habituales del Gijón, entre otros, Gerardo Diego, Pedro de Lorenzo, José García Nieto y demás poetas de la Juventud Creadora, además de César González Ruano, Enrique Jardiel Poncela, Melchor Fernández Almagro o Gonzalo Torrente Ballester. 

Un grupo de aquellos jóvenes concibió la idea de crear un premio literario, réplica del prestiFernan-Gomezgioso Nadal que se convocaba en Barcelona. El Premio Café Gijón para novelas cortas fue convocado por vez primera a final de 1949 por Fernando Fernán-Gómez, quien corrió con todos los gastos que el certamen ocasionaba, incluida la publicación de la obra ganadora. Durante la primera etapa (1950-1954) obtuvieron el Premio Eusebio García Luengo (La primera actriz), César González-Ruano (Ni César ni nada), Ana María Matute (Fiesta al Noroeste) y Carmen Martín Gaite (El Balneario). Ya en 1954 Fernán-Gómez manifestaba que la "idea de crear el Premio Café Gijón no me trajo más que disgustos"(1), por lo que decidió desvincularse del mismo.

Desde 1957 tomó el relevo en el mecenazgo del premio Café Gijón de Novela Corta desde Barcelona el matrimonio formado por Antonio Nadal-Rodó y María Fernanda Gañán (editores de revistas como Garbo, Fotogramas o Cristal) que se empeñaron en mantenerlo por su "gran resonancia en el panorama literario español, precisamente porque no encerraba en sí ningún interés comercial"(2). Presidía el jurado en este periodo Melchor Fernández Almagro (hasta su fallecimiento en 1970, en el que fue sustituido por el también académico Joaquín Calvo-Sotelo). El fallo se hacía público el 21 de marzo, con el inicio de la primavera, y las obras ganadoras y finalistas se publicaban por entregas en Garbo. Aurora Díaz-Plaja era la encargada de leer los originales y hacer la preselección para un jurado en el que también estaban Pedro de Lorenzo, Ramón Escohotado y Antonio Nadal.

Daniel Sueiro, Jorge Ferrer Vidal, Gonzalo Torrente Malvido, Raúl Torres, Eduardo Mendicutti o Luis Mateo Díez son algunos de los ganadores más destacables de este periodo.

En los ochenta se produjeron dos efímeros intentos de recuperación (1983 y 1984) con el patrocinio de Radio Cadena Española y Polar Ediciones, y 1988, con el respaldo de Plaza & Janés, convocatoria en la que resultó ganador el periodista Luis del Val.

Por fin, en 1989, tras una pausa coincidente con la remodelación de las instalaciones del centenario café, el Ayuntamiento de Gijón tomó la decisión de dar un nuevo impulso a este premio, ya en la modalidad de novela larga y con un considerable aumento de su dotación económica. Patrocinando y organizando el premio, el Ayuntamiento de Gijón correspondía a aquel primer homenaje que había hecho el gijonés Gumersindo García en 1888 bautizando el café con el nombre de su ciudad natal.

Fulgencio Argüelles, Rafael Balanzá, Carmen Boullosa, Carmen Jiménez Gómez o Fernando Luis Chivite son algunos de los autores galardonados en esta última etapa del premio.



(1) "Fernando Fernán-Gomez", entrevista de Santiago Córdoba. Madrid, Abc, 6-2-1955, p. 41.

(2)