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El calvario de piedra. Joaquín Alonso Bonet

Dice el propio autor en la introducción de la novela que esta obra "no es otra cosa que una pintura de costumbres gijonesas", "una baraja de estampas locales" y "sin estar sujeta a rigor cronológico".

El título de la obra procede de las cruces de piedra que todavía hoy podemos advertir en la barandilla de la playa en los alrededores de la Iglesia de San Pedro o Campo Valdés.

Toda la acción transcurre en Gijón en los principios del siglo XX, en plena euforia económica de los llamados "felices años 20". Podemos incluir la obra dentro de la llamada "novela costumbrista", por su detallada descripción de relatos de estampas gijonesas, pero por su trama es algo más: tiene tintes de novela romántica, folletinesca incluso, también policíaca e incluso con aspectos de orden social, ya que queda bien patente la división entre los mundos de la burguesía y la clase trabajadora.  La calle Corrida, el Club de Regatas, la playa, el Dindurra, acontecimientos como las procesiones de Semana Santa o el Carnaval, el ambiente trabajador en el Musel o el Muelle, el Gijón rural... todo ello queda recogido en la novela, con la que podemos disfrutar de aquel Gijón ya lejano.

Más información: VPT Editorial, Diario El Comercio