Aceptar

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y servicios de interés.
Al continuar con la navegación, entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Laponia en el Botánico Atlántico de Gijón

Votos

(Total de votos recibidos 169)

(Puntuación 3,02)

La información en los paneles sobre las diferentes zonas del bioma boreal se acompaña con descripciones y detalles sobre la vida tradicional de los lapones relatados por el propio Linneo. Entre los principales atractivos de la muestra destaca un enorme trineo artesanal de madera, construido de acuerdo a los usos y costumbres laponas. La visita finaliza con un video sobre la diversidad vegetal.
Las expediciones del naturalista sueco Carlos Linneo por la Laponia virgen del siglo XVIII tienen una parada permanente en el Jardín Botánico Atlántico de Gijón gracias al nuevo pabellón del bioma boreal europeo, que a través de un recorrido por los viajes del científico a las tierras del Norte de Suecia pretende explicar las características básicas de la vida que florece en el frío entorno de la Europa más septentrional. Siguiendo a través de varios paneles el itinerario recogido por Linneo en su diario de viaje 'Iter Lapponicum', la muestra permite a los visitantes adentrarse progresivamente en las diferentes áreas paisajísticas que componen el bioma. El viaje en compañía de Linneo se inicia con una breve reseña de su vida y de su labor científica, en la que destacó la creación de un nuevo método de clasificación de los vegetales, conocido como taxonomía de Linneo, que permite nombrar con precisión todas las especies sirviéndose de dos términos que designan su género y su especie -por ejemplo, 'papaver rhoeas' para la amapola-. Tras esta introducción, mediante gráficos se va explicando el itinerario que siguió el científico a lo largo de más de 5.000 kilómetros, desde que inició su viaje el 12 de abril de 1732 a una Laponia por entonces desconocida, tan solo habitada por los nómadas locales y en la que el explorador catalogó cientos de especies que eran para él exóticas y completamente extrañas. La excursión a través de los paneles explicativos lleva en primer lugar al entorno de la localidad de Umea, conocida como 'la ciudad de los abedules',que actualmente constituye uno de los mayores centros turísticos de Suecia. Desde este punto Linneo osó adentrarse en el interior de Laponia acompañado de un guía local, para descubrir los vastos bosques de coníferas que caracterizan esta región boreal subcontinental. Imágenes de la taiga, extensiones de pinos, abedules y abetos rojos acompañan la información sobre esta primera etapa del viaje de Linneo. Como curiosidad se detalla el 'bautizo' de la flor favorita del naturalista, conocida inicialmente como 'campanula serpyllifolia' pero que después fue designada, en homenaje a su descubridor, como 'Linnae borealis'. El segundo capítulo de la misión de Carlos Linneo transcurrió, a lo largo de mes y medio, bordeando la costa del golfo de Botnia, en el entorno de Lulea. En esta zona, de bioclima boreal subcontinental, los pinos silvestres se alternan con enormes manchas desarboladas ocupadas por las turberas -extensiones característicos de zonas húmedas y frías con tierras muy ácidas-. Sobre la turba impera la dictadura de los musgos, que configuran tapices infinitos. También aparecen aquí, sin embargo, flores como el romero de las turberas, que llevó a Linneo a dudar de que exista «pintor capaz de emular semejantes encantos en el retrato de una joven». Dos meses después de su partida el explorador llegó a las montañas próximas a Jokkmokk y Kivikkjokk, en el límite con Noruega, que él comparó con «los Alpes lapones». Es aquí donde el botánico se impresiona al descubrir, a más de 900 metros de altitud, cómo el bosque desaparece para dejar lugar a exóticos ejemplares como el abedul enano o el sauce rastrero. «Me pareció entrar en un mundo nuevo. Todas las plantas raras que había visto anteriormente aparecían ahora en miniatura», recogió en su diario. Es ya terreno de tundra, con predominio de los líquenes y arbustos de escaso porte que sobreviven a duras penas a la proximidad del clima ártico. La última etapa descrita en la exposición se refiere a su estancia en la costa Norte noruega, antes de retornar a su localidad natal. En este último episodio de su viaje el bioclima que contempla es el boreal oceánico, con vastas praderas verdes, brezales y bosques de abedules.