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El Museo del Ferrocarril presenta la exposición Un recuerdo llamado tranvía de Francisco Magdaleno

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Un recuerdo llamado tranvía
Un viaje al Gijón de los recuerdos. Desde el 15 de julio hasta el 4 de septiembre

La mirada de Fernando Magdaleno

Fernando Magdaleno Laca (Nani Magdaleno) nacido en Oviedo en 1918, hizo de Gijón, del Gijón en que vivió desde niño y que es también en realidad el Gijón de todos, el protagonista de buena parte de su obra pictórica.

Tras la Guerra Civil, cursó estudios de Farmacia en Madrid y, acabada la carrera, en la rebotica de su establecimiento gijonés, comenzó a compatibilizar el ejercicio de su profesión con la pintura, que convirtió en una de sus grandes pasiones. Participó en numerosas exposiciones y certámenes, nacionales y extranjeros, donde recibió premios y reconocimientos. Medalla de Oro en la II Feria Nacional del Mar en 1961, expone en 1964 su obra en la Exposición Nacional de Bellas Artes, en la I Bienal de Zaragoza, y la "Bienal Bayonaisse des Arts", donde obtiene Primera Mención Especial. En 1965, en la Exposición Nacional del Arte y el Deporte logra un accésit, destacando entre los más importantes pintores de Europa. En 1971 consigue una tercera medalla en la Exposición Nacional de Cádiz.

Carlos Roces nos proporciona una acertada descripción del artista: "Nani Magdaleno era el decano de los pintores gijoneses. Con sus ochenta y ocho años. Muchos años pintando. Y pintando bien. Con dominio de una técnica muy personal, que a nadie se asemeja. Rodeado de muchos tubos, de todos los colores imaginables, pues no le gustaban las mezclas. Pintaba con el color de cada tubo."

Una serie de cuadros permite al artista plasmar, en la recta final de su vida, su mirada personalísima de Gijón, con el argumento de los viejos tranvías como vehículos imaginarios de un largo viaje por calles y plazas. Los amarillos carruajes están siempre presentes en los óleos y transportan a un mundo lejano. Se convierten en símbolo del tiempo pasado y, en su recorrido por Gijón, dibujan una ciudad para el recuerdo.

Magdaleno ve publicado, ya en los últimos años de su vida, el libro "Un recuerdo llamado tranvía", editado por el Ateneo Jovellanos en 2005. Aúna en esta obra pintura y literatura. A través de textos breves, ilustrados con dibujos a plumilla y reproducciones de diecisiete cuadros de su serie de tranvías, describe, con deliciosa nostalgia y fino sentido del humor, el cariño que despertaba este medio de transporte en los gijoneses.

Son pequeñas historias, que tienen al tranvía como protagonista, un protagonista muchas veces discreto, que aunque no quiere destacar sobre la ciudad y sus personajes, logra cobijarlos y darles amparo. Porque, como afirmaba Nani Magdaleno, "Y ahora que ya conoces mi secreto, que sabes que no soy más que un tranvía hecho de papel y de recuerdos encuadernados, te invito a que viajes conmigo al Gijón que nunca has dejado de llevar contigo."

En la exposición que ahora se abre al público se exponen dieciocho óleos incluidos en una de las series de tranvías que Nani Magdaleno pintó a lo largo de su vida. Este conjunto de obras son las que ilustran el libro "un recuerdo llamado tranvía", que Magdaleno realizó para su publicación en 2005 por parte del Ateneo Jovellanos de Gijón. En esta obra, Nani Magdaleno realiza una serie de relatos cortos cuyos personajes aportan distintas visiones de Gijón en los años de la posguerra española. Todas las historias tienen como hilo conductor los viajes en tranvía, que sirven como excusa para relatar historias de la vida cotidiana de variados habitantes de Gijón: el aldeano que baja a la feria, los estudiantes que regresan de Madrid de realizar carreras universitarias, jóvenes que se divierten jugando al futbol en los alrededores de la ciudad, emigrantes que van a hacer las Américas y otros que vuelven desilusionados del nuevo continente.

Todas las obras han sido cedidas para la exposición por la familia del artista. Además de los cuadros se exhibe diverso material perteneciente al autor: material de dibujo y pintura, objetos personales, y especialmente documentos relacionados con la edición del libro (bocetos y borradores manuscritos y mecanografiados, pruebas de imprenta, etc.)

Se incluyen además pequeños textos entresacados del propio libro, que ofrecen una muestra de la obra literaria y que sirven de hilo conductor a través de la exposición.

Se ha reservado una parte de la exposición para mostrar la imagen del Gijón antiguo que se conservan en los fondos del Museo del Ferrocarril. Se expone una selección de fotografías de la ciudad desde finales del XIX hasta los años sesenta del siglo pasado, época en la que desaparecen los tranvías de las calles gijonesas.